Otro libro, otra sugerencia; para traerlo ante los ojos no es necesario viajar al escenario que le dio vida, la India, ni a la patria del autor, Inglaterra. Está al alcance, es de Ruyard Kiplig y se llama El libro de la selva. Y es cosa de dedicar tiempo a este viaje de la imaginación. Si además viste la película de Disney (no muy exacto, te diré), puede animarte más.
Que lo disfrutes.
